El Bullying, un termino holandés que significa acoso, es un
fenómeno que implica el maltrato físico, psicológico, emocional, etc. del individuo de manera continua y repetitiva
con el objetivo de asustarlo y así someterlo.
Se estima que alrededor de un 90% de estudiantes de primaria y
secundaria han sido afectados por insultos o humillaciones por compañeros de su
misma institución.
Este problema puede surgir de diversas maneras como:
§ Personales: En las que el niño actua agresivo debido a que sufre
intimidaciones en el hogar o escuela.
§ Familiares: El niño puede actuar de manera agresiva para dar a entender el
entorno familiar donde se presentan casos como divorcio, violencia, humillación
o algún tipo de abuso.
§ Escuela: En este entorno hay una mayor riesgo de la existencia de un acoso
escolar
Estas pueden
variar dependiendo el niño y su entorno.
Existen varias formas en la que se presenta el bullying, es toda
aquella actitud agresiva de manera intencional sin una razón clara hacia una
víctima. Estos son sus tipos:
§
Sexual: Cuando se induce o hay un abuso
sexual
§
Social: Se excluye/aísla/ignora a la
persona de una grupo social
§
Verbal: Cuando hay presencia de insultos
para evidenciar a la persona débil
§
Psicológico: Se intimida
a la víctima, se le chantajea, manipula, persuade, y recibe agresiones del
agresor.
§
Físico: Se le empuja, golpea, etc.
Y el mas actual en el momento se presenta el cyberbullying que es la
burla, amenazas e intimidaciones a través de internet por redes sociales, e-mail,
y demás.
De cualquier manera el bullying puede llevar al afectado a
situaciones inapropiadas como trastornos emocionales, alimenticios, etc,
depresión profunda, falta de interés por miedo al fracaso, pensamientos
suicidas, entre otros. En estos casos es común que los padres no sepan que hacer, lo que se recomienda es que apoyen a sus hijos subiendoles el autoestima y diciendoles que no son ellos los del problema, contrarestando el mal que les provoca el bullying.
POR: VALERIE MORALES